viernes, 11 de abril de 2008

Soneto en verso blanco a mi hámster (alegoría)




Soneto en verso blanco a mi hámster (alegoría)
Lo quiero aunque lo tenga abandonado
-a veces pasa días sin comida
y no por eso soy peor persona:
tampoco puedo estar pendiente siempre-.

Quién sabe si en su mente diminuta
me tiene por tirano caprichoso
que no le brinda la delicadeza
de al menos mantener su jaula limpia.

(Anoche me olvidé la puerta abierta
y al verlo esta mañana en el pasillo
lo recogí notándolo asustado)

Es viejo, pronto lo hallaré sin vida
y sentiré el fugaz, aunque sincero,
dolor que siente Dios cuando morimos.

11 de abril de 2008

3 comentarios:

Raúl Sánchez dijo...

La foto es de mi Van comiendo en el sofá, la realizó María Gallaguer

Tere-Teresa dijo...

Para mí el sentido del poema (la alegoría)está clara, eres un dios un poco cabrón para él, como lo son y lo han sido siempre todos los dioses para los humanos, pero para los no creyentes el cabrón es el hombre para el hombre (o el hombre para ej hámster...jejej)y los dioses producto del miedo ancestral a la muerte y alguien a quien señalar para eludir responsabilidades ..."los designios del señor son inescrutables..."
El poema me ha gustado..tiene mucha "miga"y, ya que tiene tanta, dále algo a Van, maldita sea!
besosososos

Tere.

Raúl Sánchez dijo...

Ja ja, mujer mi pobre Van estaría de acuerdo con tu comentario, pero lo que quiere el poema es plantear -que no defender, ni mucho menos demostrar- la teoría de que la divinidad y lo humano son esferas diferentes -como lo humano y lo animal, y por eso elegí a mi hámster y no por ejemplo un perro- y que lo que nos parece abandono o crueldad desde el otro punto de vista no pasa de como mucho dejadez, descuido o, en el peor de los casos, impotencia. Por eso lo importante del poema son esos tímidos 'aunque lo quiero' o el dolor 'fugaz, aunque sincero' de los últimos versos.Vamos un Dios que está ahí pero que o tiene otras cosas que hacer o no es un empleado muy eficiente. Sé que lo has comprendido pero que quieres dejar claro que no lo compartes -eso sí, yo personalmente al ateísmo racional le veo poco gancho artístico- introduzco la aclaración por temor a que haya pasado desapercibido el poema ya que es de los que más me gustan.
Hoy he cambiado al hámster y me he dado cuenta de que no me quedaba comida para ponerle -glups- por suerte me quedaba leghuga, manzanas y pan duro.