domingo, 13 de abril de 2008

Soneto en verso blanco del desorden tardío





Soneto en verso blanco del desorden tardío

Las drogas, las bebidas, las mujeres
de una reputación más que dudosa.
Las bajas laborales, los despidos.
Si el paro no da más, los trapicheos.

La gente que te quiere que te advierte
que hace tiempo que vas por mal camino
-y tú pensando que es por pura envidia
al verte libre de sus ataduras-.

Facturas y alquileres retrasados
-recuerda que escupiste a la mirilla
del último portal en que te abrieron-.

Las drogas, las mujeres, vuelta al ruedo,
cualquier cosa con tal de que me sienta
el joven que no fui cuando tocaba.


13 de abril de 2008

3 comentarios:

Raúl Sánchez dijo...

Foto de Charles Bukowski.
Mamá, este poema no es autobiográfico

Tere-Teresa dijo...

el "mamá este poema no es autobiográfico" es un punto de genialidad. jajajaja.

bueno el "desorden" no es algo, pienso yo, por lo que necesariamente haya que pasar,pero cierto es que si no se hace parece pendiente, pero sólo "parece" porque todo el mundo ha tenido una época "loca", pero...¿hay que hacer lo que hace todo el mundo?
El señor del poema parece opinar que sí.
Un blanco con tintes de amargura...el poema me transmite una sensación angustiosa,no sé si es lo que pretende....pero en mí produce ese efecto.
besos.
Tere

Raúl Sánchez dijo...

bueno, es un poema que, precisamente por no ser autobiográfico tampoco sé muy bien cuál es la sensación exacta que transmite, he tenido algunas dudas. La primera es que no quería hacer un poema moralista y creo que eso lo evito al cambiar al final de la segunda a la primera persona, es decir al evidenciar que el narrador se está hablando a sí mismo y no aconsejando o juzgando. Y sí creo que ese final da un punto de angustia o de amargura pues es un poco triste hacer cosas fuera de lugar sólo porque no hayas aprovechado el tiempo y no porque te lo pida el cuerpo. La otra duda era poner la foto de Bukowski que temía que le diera al poema un punto de pasotismo pero precisamente creo que contrasta bien y que puede apuntar a cierta amagura detrás de la pose Bukowskiana.
Gracias por el comentario Tere!